Tiempo estimado: 15 minutos
Una fuga de refrigerante no solo destruye el medio ambiente y la capa de ozono: es una pérdida económica grave que provoca averías catastróficas en el compresor.
En este módulo aprenderás el protocolo reglamentario de prueba de presión con nitrógeno exento de oxígeno (OFDN) y el uso de detectores ultrasónicos y electrónicos.
Gas inerte libre de oxígeno y humedad que permite presurizar el circuito sin riesgo de combustión ni contaminación del aceite.
Regulador específico que soporta 200 bar de entrada en la botella y permite ajustar presiones de salida de 35 a 45 bar.
Presurización en tres etapas (10 bar, 25 bar y presión de prueba de diseño 38-42 bar) mantenida durante un mínimo de 1 a 24 horas.
La ley de los gases ideales (P/T = cte) exige descontar las variaciones de presión debidas al cambio térmico ambiental (0,1 bar por cada ºC).
Sensibilidad capaz de detectar pérdidas microscópicas de hasta 3 gramos/año de refrigerante.
Aplicación sobre abocardados, tuercas y soldaduras presurizadas para confirmar visualmente el punto de fuga.
Gas de moléculas ultrapequeñas que atraviesa las microfisuras facilitando su detección electrónica rápida.
Rebabas o conicidad defectuosa en las uniones roscadas de cobre.
Juntas tóricas de las válvulas Schrader desgastadas o flojas.
Fricción de tubos contra la chapa de la unidad condensadora.
En este módulo has adquirido las siguientes competencias clave:
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